1982 marcó un antes y un después en la historia del cine de acción. Sylvester Stallone se enfundó la icónica bandana y el cuchillo para dar vida a John Rambo, un soldado con un pasado turbulento y una sed de justicia implacable. A lo largo de cinco películas, Stallone se convirtió en el símbolo de la acción ochentera, dejando una huella imborrable en la cultura popular.
